La empresa Macrosad, encargada de la gestión de la residencia Moscatelares ha querido emitir un comunicado respondiendo a las informaciones sobre el estado de la comida que ofrece. Tal y como aseguró Ser Madrid Norte y pudo comprobar Diario de Sanse, a principio de año un técnico del organismo regional visitó las instalaciones y se encontró «tarrinas de puré de merluza, zanahoria y arroz caducadas desde 2022», según el escrito presentado por el trabajador. Un hecho que le ha valido a las empresa una multa de 33.820,47 euros.

Foto: madriddiario

Ahora la empresa quiere dejar claro que «el pasado 13 de febrero de 2023, dos técnicos de la Subdirección de Centros y Servicios de la Consejería de Familia, Juventud y Política Social de la Comunidad de Madrid visitan la residencia, para llevar a cabo la inspección rutinaria semanal que se realiza, de manera periódica», expresa.

A su vez afirma: «Tras la emisión del informe técnico, el 22 de marzo de 2023 Macrosad recibe un requerimiento en el que se hace constar que “había tarrinas de puré de merluza, zanahoria y arroz de Campofrío caducadas del día 11.02.22 que se iban a servir”. Dicho documento no fue remitido con ningún archivo adjunto o prueba gráfica que verificase la fecha anteriormente mencionada y que serviría como base de la infracción».

A su vez aclara: «A pesar de ello, Macrosad alegó, en tiempo y forma, el 14 de abril de 2023,
argumentando que tal y como se especifica en estos alimentos, estos no tienen fecha de caducidad, sino de consumo preferente, entendiendo que en ese informe se estaba refiriendo a dos días antes de la fecha de visita, es decir, a febrero de 2023 y no febrero de 2022 como consta en el mismo, y como lo que podría ser un posible error tipográfico en la transcripción del acta».

Ello lo argumenta con lo siguiente en el comunicado:

Que Macrosad asumió la gestión de la residencia el pasado 1 de junio de 2022.

Que los pedidos se realizan de manera semanal, y las barquetas de alimentos muestran una fecha de consumo preferente de menos dos meses.

Que un alimento a fecha de febrero de 2022, en febrero de 2023 tendría un aspecto que no habría quedado en una simple anotación, por parte del técnico/a designado/a, en el acta emitida.

Que desde Macrosad disponemos de sistemas de autocontrol que aseguran la calidad higiénico sanitaria, que cumplen con la normativa vigente, y que garantizan la seguridad alimentaria.

Que la Comunidad de Madrid lleva a cabo, de manera periódica, numerosas
inspecciones rutinarias.

«Todo ello, hace inviable que el centro dispusiese de barquetas fechadas en
febrero del 2022, ya que tal y como queda reflejado, existen muchos
mecanismos de control para evitar fallos en el servicio de restauración», comenta.

 

Otro de los puntos a resaltar es que el 24 de abril de 2023 en la residencia tuvo lugar una
auditoría AENOR por la Comunidad de Madrid, en la que los técnicos/as de la misma y de la propia Comunidad especificaron que se habían obtenido unos resultados satisfactorios en los servicios de restauración del centro.

Por último, expresa que «dentro de la comisión del menú, de la que forman parte familiares, miembros de la Comunidad de Madrid, personas usuarias y profesionales, desde el comienzo de la gestión de Macrosad se han desarrollado un total de 8 reuniones de seguimiento. En ninguno de estos encuentros se han manifestado quejas hacia una alimentación en mal estado, y se han atendido a mejoras y propuestas, que han ido incidiendo una adecuación a los gustos y preferencias de las personas usuarias», concluye.

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