El sábado 29 de octubre, en pleno puente de Todos los Santos y con las ya muy comunes celebraciones de Halloween en España, el teatro auditorio Adolfo Marsillach nos regaló un espectáculo, a mi juicio, inolvidable.

Foto: Ayuntamiento de Sanse

Promocionado como un espectáculo familiar, Paüra hilvana los diferentes miedos de la especie humana desde la más tierna infancia hasta la senectud, pasando por todos los de la edad adulta en su juventud y madurez… No todos los miedos posibles son mencionados en esta pieza teatral, porque son ilimitados, pero el compendio de ellos es brillante y profundo, a la par que muy humorístico. Con humor tanto visual y sencillo, como digno de reflexión.

Paüra es teatro en su mejor esencia porque tiene elementos que cobran fuerza y sentido en un escenario y en contacto con el público. Päura, en cierto modo, ejerce catarsis sobre el público, como buscaban en la antigua Grecia y sorprende con efectos sonoros y de movimiento corporal magníficamente resueltos. Es un espectáculo lleno de sorpresas, muy cercano porque interpela al público, desde la sencillez y la simpatía, para hablar, con mucha profundidad y a veces ironía, de cosas y sentimientos tremendamente cotidianos, tremendamente comunes y que pueden condicionar en gran medida nuestras vidas y decisiones.

Paüra es, además, un estupendo espectáculo musical, capaz de unir ópera rock, capella, pasodoble con gran encanto y acercar la riqueza musical a grandes y pequeños. La percusión y los juegos de voces en Paüra son ideales y llenos de matices sonoros para el disfrute.

El buen teatro y el buen cine familiar deben incluir diversas capas de significado, diversas facetas que puedan ser apreciadas a distintos niveles según nuestra madurez y experiencia en la vida. En el teatro auditorio ví disfrutar y sonreír a niños a mi alrededor, así como a gente adulta. A pesar de lo trágico de algunos miedos que compartimos casi todos y de su mención en el espectáculo sin pelos en la lengua, siempre había lugar para la carcajada y la hilaridad. En un espectáculo tan precioso en detalles como Paüra, donde cada gesto, intervención y diálogo aportaba al conjunto, no todos los detalles gustaban por igual a todo el mundo, seguramente ni pequeños ni grandes disfrutaron todo por igual, pero esta obra inteligente, que trata a niños y adultos como tales y con sumo respeto y sabe hacer sonreír o llevar a la carcajada sin edulcorar lo que no es edulcorable, seguramente deja un poso de simpatía y regusto por la vida y una gran consciencia de algo que nos une a todas las personas, al margen de la edad, opiniones o situación social, en sus más diversas manifestaciones. Päura promueve la empatía entre las diversas generaciones y personas con diferentes planteamientos de la vida.

Gracias por llevar Paüra a la agenda cultural de San Sebastián de los Reyes. Gracias, equipo de Paüra, por hacer esto posible.

Laura Ramos, vecina de Sanse.

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