Alumnos del colegio Miguel Delibes plantan árboles en el Paseo de Europa. Se trata de una iniciativa en colaboración con la concejalía de medio ambiente del ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes.

Con ello, apuesta por impulsar, aunque sea de forma humilde, la lucha contra el calentamiento global. Lo han hecho a través de la replantación de árboles que habían sido retirados de una zona cercana, actualmente en construcción, y que han ‘vuelto a la vida’ gracias al alumnado del Miguel Delibes.

Esta acción se enmarca dentro de la campaña de sensibilización que, a lo largo de este curso, ha desarrollado el centro y que ha estado ‘capitaneada’ por los alumnos de 6º de Primaria. Ellos han trabajado junto a la dirección del colegio, para, entre otras acciones, ubicar contenedores de color marrón y amarillo en el centro, crear una ‘patrulla de vigilancia’ en diversas zonas del patio para evitar el abandono de residuos durante el recreo, o realizar vídeos para concienciar al resto de alumnos sobre la importancia de reducir la contaminación.

Además, se han coordinado con el servicio de limpieza del colegio y el comedor para comenzar a separar residuos. También han solicitado un contenedor de papel para ubicarlo en la puerta del centro y se han puesto en contacto con diferentes empresas, como Mercadona o Dia, para animarles a que empiecen a utilizar bolsas recicladas o de papel.

El colofón de todas estas acciones realizadas durante todo el año fue una salida del centro para replantar estos árboles, recuperándoles para convertirse así, y desde ahora, en ‘nuevos vecinos del barrio’. Y como nuevos vecinos, los alumnos les dieron la mejor de las bienvenidas. Se trata de robles de tamaño medio que se ubicaron en la avenida de Europa, muy cerca de la zona verde que rodea la parada de metro del Hospital Infanta Sofía.

En total, unos 180 alumnos se encargaron de la replantación de estos ejemplares, entregándoles cartas y dedicatorias y hasta ‘bautizándoles’, como en el caso de Miguelito, que fue llamado así en honor al nombre del colegio.

 

Otros alumnos decidieron cantarle a su árbol recién plantado (y regado) un rap y muchos de ellos dejaron colgadas en sus ramas sus nombres y mensajes en los que le deseaban una larga vida y la mejor de las suertes en su nueva ubicación. Muchos de estos mensajes eran también de agradecimiento, por la labor de protección y cuidado del entorno que desarrollan, y, una vez terminada la replantación, todos celebraron que ahora estos árboles hayan llegado al barrio para contribuir a que respiremos un aire más limpio.

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