¿Se imaginan un mundo en el que todas las generaciones conviviesen e intercambiasen todo su conocimiento, habilidad y experiencia entre ellas? Todo el mundo saldría ganando. Intercambio de favores, pero no por aprovecharse de nadie, sino por el interés de querer seguir aprendiendo y de ayudar a los demás. Los más mayores enseñando a los más jóvenes y viceversa. Si por algo se caracteriza cada generación es porque cada una tiene mucho que aportar al mundo, incluido las más mayores. En ocasiones, los jóvenes se pueden olvidar de toda la energía que tienen para exprimir los mayores. Pues bien, ‘Hoy por ti, mañana por mí’ quiere cambiar esto. Más bien, un grupo de cuatro jóvenes estudiantes de la Universidad Politécnica de Madrid. Esta es su historia y por esto van a cambiar el mundo de su alredor con el proyecto que, más pronto que tarde, se convertirá en realidad.

Logotipo del proyecto Hoy por ti, mañana por mí

Para conocer más a fondo este proyecto y para qué se entienda todo lo que estos cuatro estudiantes quieren realizar, hablamos con Mercedes Nombela. Ella es una de las cuatro estudiantes que integran la realización de este proyecto junto a sus compañeras María Mateo, María Martín y César Martínez.

Estas chicas y chicos estudian la carrera de Ingeniería Industrial y Desarrollo del Producto en la Universidad Politénica de Madrid. El proyecto surge de la asignatura de Diseño Industrial. Todo empezó como el típico proyecto para clase que, conforme iba a avanzando tomaba mejor aspecto, hasta que su profesora les dio un empujón: «esto que estáis haciendo puede ser muy factible de realizar y muy real, seguid con ello». Este empujón, la ayuda de la profesora y el convencimiento de Mercedes, César y las dos Marías, provocaron que todo se pusiese en marcha.

«El proyecto está enfocado en ayudar a la gente mayor, pero no de cualquier forma. Se busca ayudarles para que estas personas mayores puedan seguir demostrando su potencial y continuar derrochando toda la energía que tienen», nos cuenta Mercedes. Por ello, a grandes rasgos, se trata de un mercadillo de intercambio de favores y de conocimiento generacional. No se trata de ayudar a las personas mayores, también implica el esfuerzo de los propios mayores para ayudar a los más jóvenes (cuando digo mayores y jóvenes no me refiero a edades concretas, aquí la edad engloba a personas desde los 16 años hasta la mayor cantidad de años que uno se pueda imaginar).

¿Y cómo será el mercadillo ‘Hoy por ti, mañana por ti’? No es un mercadillo al uso porque no se compra ni se vende nada, pero si se ayuda y mucho. Como la propia Mercedes nos explica, la intención es que haya cuatro talleres o experiencias con diferentes modalidades:

  1. Taller físico: Dirigido a todo aquel que necesite un empujón fisico o desplazamiento (ir al médico, acompañamiento a la compra, etc.)
  2. Taller de habilidad manual: cualquier persona con una habilidad especial sea mayor o joven, ayuda a la otra a desarrollar la misma. Un ejemplo es el siguiente: Pablo es un zapatero jubilado de 70 años y yo no sé arreglar mis zapatos. Pablo me ayuda a arreglarlos. Ahí es donde se encuentra la magia del intercambio y la convivencia intergeneracional.
  3. Taller tecnológico: intentar familiarizar con las nuevas tecnologías a quién lo necesite.
  4. Taller de vida: todas aquellas personas que han sufrido circunstancias insólitas en su vida, pueden transmitir su experiencia y mostrar un apoyo a los demás que les sirva para aprender el uno del otro. Como Mercedes transmite, es el taller que más vitalidad aporta y el más emocional.

El mercadillo también contará con sesiones informativas o diferentes actividades en distintas carpas en su última media hora. La idea, según Mercedes, es que este mercadillo se haga los fines de semana cada 15 días, de 09:00 a 13:00.

Fundadores del proyecto

Todavía todo esto es un proyecto. Necesitan apoyo de patrocinadores y de diferentes ayuntamientos, porque la intención es que el mercadillo circule por distintos municipios. Eso sí, el municipio elegido para estrenarlo es San Sebastián de los Reyes. ¿Y por qué Sanse? «He vivido siempre en Sanse, mi familia es de la localidad y pensé: un lugar grande, dónde se pueda realizar y que nos pueda dar este apoyo. Lo primero que se me vino a la cabeza fue el recinto ferial de Sanse» expresa Mercedes. El recinto ferial del Parque de la Marina, un lugar tan bueno para comenzar un mercadillo con un objetivo tan bonito.

Ahora, es el turno de que Sanse responda a estos cuatro jóvenes que tanto tiempo están empleando en este proyecto. Hay que decir que esto les quita muchas horas de su tiempo, pero que no les importa, quieren que el mundo cambie y que las personas mayores en su totalidad se sientan útiles y expriman toda la energía que tienen que dar. «Cuando veo la vitalidad de mi abuela, me doy cuenta de que cuando un abuelo se frena, lo hace con todo. De ahí nace la idea del mercadillo, para que los abuelos no paren y puedan seguir sintiéndose útiles, además de contar con un entretenimiento que les llene de vida», dice Mercedes.

La situación actual se encuentra en la tramitación de búsqueda de patrocinadores y del apoyo del ayuntamiento, en este caso de Sanse. Un apoyo que seguro recibirán al escuchar la idea y el fin de este gran proyecto. Porque como dice Mercedes, «todos vamos a ser mayores y a mí me gustaría seguir sintiéndome útil y no apartada por generaciones más jóvenes».

Para darse a conocer y captar patrocinadores y empresas que quieran participar (por ejemplo, negocios locales, para que todo el mundo gane y se ayude mutuamente), el grupo tiene la intención de realizar una carrera intergeneracional. La fecha elegida en un principio sería en septiembre. En caso de no ser así, se retrasaría hasta marzo de 2022. Estas fechas indican que el proyecto va en serio y todo el trabajo que acarrea en la vida de cuatro personas que estudian una ingeniería.

 

La carrera contaría con tres tipos de recorridos. El primero, 1 km solo para mayores o personas con más dificultades para moverse. El segundo, 3 km por equipos (tiene que ser intergeneracional, por ejemplo abuelos con sus nietos). El tercero y último, una carrera de 5 km para los más expertos. Si alguien se quiere parar, no hay problema, habrá puntos de control que contarán también con actividades, todas intergeneracionales. Por ejemplo, un campeonato de mus o concursos de baile de pasodoble o reggaeton.

La conclusión es que el objetivo de todo esto no es económico. El objetivo es ayudar y que nos ayuden. Porque todo el mundo llegará a ser mayor y entenderá por lo que muchos de nuestros abuelos pasan. Todos los mayores tienen mucho que dar y transmitir. Así es, ‘Hoy por ti, mañana por mí’.

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