La Fundación ConecTEA ha lanzado un proyecto, llamado SonusTEA, para reducir las consecuencias de la pirotecnia en personas con autismo. Y es que este tipo de eventos provocan en estas personas miedo, ansiedad o menor atención.

Ana Sanz, CEO y fundadora de ConecTEA

«Muy común en las personas con TEA es la hiperacusia. Un término utilizado para describir la respuesta negativa y / o exagerada a los estímulos ambientales que ocurren dentro de las vías auditivas. Las personas con hiperacusia tienen una mayor sensibilidad a la entrada auditiva y durante los estudios realizados comentan el haber experimentado información auditiva a niveles insoportablemente altos», aseguran en su web.

Por ello, esta fundación situada en San Sebastián de los Reyes ha elaborado SonusTEA, en el que se dan estrategias para minimizar el impacto de estos ruidos. https://www.fundacionconectea.org/2019/12/18/el-ruido-y-el-autismo-companeros-de-viaje-en-el-tea/

Además, da tres claves ante la pirotecnia:

 

  • Anticipar lo que va a ocurrir. Anticipar cuando y dónde se van a producir estos ruidos con apoyos visuales, con pictogramas o con historias sociales.
  • Uso de cascos: si se va a acudir a estos eventos, usar protectores auditivos que rebajen el nivel de presión acústica.
  • Alejamiento: Si sucede de manera no esperada, alejarse de la fuente de ruido.

«Tanto familias como profesionales e incluso las administraciones deben ser conscientes de la influencia de los niveles de presión acústica que se producen en el ambiente en donde se mueve la persona con autismo, así como la presencia de las diferentes fuentes de ruido. Es decir, ruidos de 120dB o superiores son dañinos para toda la población, y especialmente para las personas con TEA, ya que detectan antes estos sonidos (discriminan antes el tono, podríamos decir que antes los perciben) y que no toleran bien los sonidos no habituales, causándoles estrés y ansiedad», señalan en la web.

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