El Sanse ha perdido por 2-0 contra el Real Madrid Castilla en un partido que será recordado por las dos partes claramente diferenciadas de los de Matapiñonera. En la primera todos atrás y en la segunda más ambiciosos, pero sin puntería. Josico ponía un once con las novedades de Trabazo en la medular y Joel en la delantera. De nuevo, el míster franjirrojo volvía a las andadas y colocaba cinco defensas atrás. El resto era los más habituales de las últimas semanas.

Un planteamiento sansero sin ataque

El partido comenzaba con un Sanse plantado con un 5-4-1 y el delantero en el centro del campo. En la práctica era un 5-5-0, ya que defendían todos a escasos metros de la portería de Irureta. Una decisión impropia para un equipo que pretende salvarse del descenso (a 12 de la salvación). Así, el Castilla, con Rodrygo y Reinier de titulares, cogió el balón y no lo saltó en todo el primer acto. No tuvo oposición tampoco para discutirle la pelota. En cuanto al ataque sansero solo hay que destacar un cabezazo muy forzado que se iba fuera de Raúl Hernández, en el minuto 19 y una llegada sin disparo, a la contra, de Joel a la media hora. Una vergüenza de balance.

El Sanse, en el partido de ida

Por su parte, el Castilla fue de menos a más ante la telaraña que puso su rival. Su primer disparo claro llegaría en el minuto 23. Rodrygo finalizaba a córner una jugada combinada. Y es que los del filial blanco se estaban dando cuanta que si tocaban rápido la pelota encontrarían espacios. Lo intentaron también con un tiro lejano del mediocentro Blanco, sin fortuna.

Sin embargo, el gran aviso iba a ser por la vía del saque de esquina. El central Gila remataba con la pierna derecha y enviaba la pelota al larguero, en el minuto 28. A la siguiente ya sería la buena. Fidalgo ponía el merecido 0-1 en el 39. Varias paredes dentro del área sansera le llegaban libre de marca en el punto de penalti al mediocampista solo para empujar. E incluso pudo irse el filial con mayor renta. El Sanse tenía que cambiar de modelo de juego para remontar. Colgarse del larguero con 5-4-1 y esperar un milagro con Joel solo arriba era muy insuficiente.

Paso adelante sin puntería

Tras el paso por vestuarios, el Sanse mejoró la imagen (cosa que no era muy difícil). De inicio seguió con 5 defensas, pero ya presionaba más y salía de tan atrás. De hecho, esa mejoría se plasmaba en el minuto 50 con el primer y único disparo entre los tres palos. Miguel Muñoz finalizaba de cabeza un balón flojo. Los del norte de Madrid ya tenían otro aire y el Castilla empezaba a dudar. A partir de la hora de partido, con la entrada desde el banquillo de Queijeiro y Fer Ruíz, los nuestros cambiaron a un 4-4-2. Una decisión muy acertada.

El Sanse, en uno de sus últimos partidos

La pelota ya tenía debate sobre quien la dominaba. El Castilla no estaba tan cómodo y estaba contemplando como el colista estaba mejor que ellos. Solo una falta directa de Rodrygo, en el 69, ponía algo de picante a un posible empate. Y es clave decir posible porque el Sanse no tuvo ocasiones verdaderamente peligrosas, más allá de tiros desde lejos o cabezazos flojos. La última alternativa táctica encima mató a los visitantes. Se iba Miguel Muñoz y entraba Iván Bueno. Un defensa por un extremo. Fue el detonante para los espacios finales a falta de quince minutos para el final.

Y en una de esas Rodrygo, por velocidad, mataba al Sanse en una jugada individual a la contra. 2-0 en un tanto con polémica, ya que Irureta se encaró con él por no haber tirado la pelota fuera por estar un jugador del Sanse en el suelo. El brasileño respondía celebrando el gol en su cara y el árbitro le mostraba la segunda amarilla. Fue el final cruel para el jugador y para un Sanse que solo tiró una vez entre palos con dos planteamientos muy diferentes.

El Sanse, en uno de sus últimos partidos

Con este resultado el Sanse se queda con 18 puntos, a 13 de la salvación directa. Acumula cinco partidos seguidos sin ganar. La semana que viene se medirá al penúltimo de la tabla en Matapiñonera, el Getafe «B».

El Real Madrid Castilla, por su parte, se coloca séptimo a cuatro puntos del cuarto puesto, máximo objetivo del equipo blanco. Suma cinco semanas sin perder. La próxima jornada se medirá al Pontevedra en tierras gallegas.

Altube; Guillem, Gila, Javi Hernández, Fran García; Reinier (Ayoub, min.65), Antonio Blanco; Fidalgo, Baeza (Bravo, min.87), Rodrygo; Marc Gual (Pablo, min.83)

Irureta; Mario Hernández, Miguel Muñoz (Iván Bueno, min.72), Estellés, Gullón, Pipe Sáez; Galindo, Trabazo (Queijeiro ,min.64); Raúl Hernández, Julio Delgado (Fer Ruíz, min.58); Joel.

1-0, min.39, Fidalgo. 2-0, min.87, Rodrygo.

Tárraga Lajara (colegio valenciano). Amonestó con tarjeta amarilla por los locales a Trabazo (min.15), Pipe Sáez (min.19), Estellés (min.48), Julio Delgado (min.52), Irureta (min.55) y al entrenador Josico (min.56) y por los visitantes a Reinier (min.21)y con doble tarjeta amarilla a Rodrygo (min.37 y 88).

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