¿Qué ocurre en el campo de San Sebastián de los Reyes cuando sale la luna? La respuesta no está en los libros, sino en el suelo. El próximo domingo 1 de marzo, el Centro de Naturaleza Dehesa Boyal se convertirá en un laboratorio improvisado para que los vecinos de Sanse descubran, de la mano de la asociación Brinzal, los secretos más ocultos de las aves rapaces nocturnas.
El plato fuerte de la jornada será el taller de egagrópilas. Para quienes no estén familiarizados con el término, estas son pequeñas bolas compuestas por restos de pelo, huesos y plumas que las rapaces no pueden digerir y que expulsan por la boca.

Los asistentes podrán diseccionar estos restos con sus propias manos, identificando mediante los huesos encontrados a qué especie pertenecía la última cena de la lechuza o el búho. Es un auténtico trabajo de «forense animal» que permite entender quién se come a quién en nuestro ecosistema local sin haber estado allí para verlo.
La actividad, que arranca a las 10:30 h, estará dirigida por Diego Pérez, educador ambiental de Brinzal, una organización que desde 1986 se dedica a salvar y estudiar a estas aves. Tras una breve charla para conocer a las especies que nos vigilan de noche en la Comunidad de Madrid, los participantes pasarán a la acción directa.
Este plan está especialmente recomendado para familias con niños a partir de siete años, ofreciendo una duración de dos horas y media de aprendizaje práctico.
Al tratarse de una actividad que requiere materiales y que suele generar mucho interés, es imprescindible realizar una inscripción previa a través del formulario oficial. Una oportunidad de oro para conocer a los guardianes silenciosos de Sanse de una forma que, desde luego, no dejará a nadie indiferente.






