El partido local Izquierda Independiente ha llevado al Ayuntamiento una propuesta para que San Sebastián de los Reyes se sume al movimiento nacional que busca posponer la entrega del primer teléfono inteligente. Juan Torres García, portavoz de la formación, defiende que el consistorio debe dar un paso al frente y no limitarse a las prohibiciones generales, ofreciendo en su lugar soluciones prácticas para las familias que quieren evitar que sus hijos tengan acceso prematuro a internet y redes sociales. Según el concejal, el objetivo es crear un entorno seguro en el municipio que frene hábitos tóxicos y riesgos de adicción digital desde la infancia.
La propuesta de la formación se basa en datos que consideran alarmantes, como los facilitados por la Agencia Española de Protección de Datos, que señala que el acceso a contenidos inapropiados comienza ya a los ocho años.

Ante esta situación, Izquierda Independiente plantea que Sanse imite los modelos de éxito de municipios vecinos como Las Rozas, Tres Cantos o Colmenar Viejo, donde ya se han firmado pactos entre padres y profesionales para normalizar que los adolescentes no dependan de una pantalla para su vida social o su seguridad.
Una de las medidas más llamativas que plantea Juan Torres es la creación de una red de comercios locales denominada «Ring-Ring, tu hijo te llama». La idea es que los establecimientos de la ciudad cuenten con un distintivo visible y ofrezcan su teléfono a cualquier menor que necesite contactar con sus padres en caso de urgencia.
De esta manera, se eliminaría uno de los principales argumentos de las familias para comprar un móvil: la necesidad de estar localizados. Además, el partido propone fomentar espacios de juego tradicional en los restaurantes y potenciar las bibliotecas municipales como refugios de lectura frente al ocio digital.
Para que este plan funcione, Izquierda Independiente considera imprescindible que el Ayuntamiento firme el «Pacto de Familias», un compromiso que ya siguen más de 30.000 hogares en toda España. La formación insiste en que estas medidas no son castigos ni prohibiciones para los jóvenes, sino herramientas para empoderar a los padres y asegurar que los menores de 16 años tengan alternativas de ocio presencial.
El plan final incluye también la formación de las familias en alfabetización digital para que sepan gestionar los riesgos de la tecnología de forma informada y conjunta con los centros educativos del municipio.






