Cuando Víktor y su familia llegaron el 15 de marzo de 2022 a San Sebastián de los Reyes huyendo de la guerra, no hablaban ni una palabra de español. Su casa había sido bombardeada diez días antes, y nunca imaginaron tener que empezar de nuevo en otro país.

Hoy se cumplen cuatro años del inicio de la invasión rusa en Ucrania, una fecha que también marcó un antes y un después en San Sebastián de los Reyes. Desde aquellos primeros días de guerra, la ciudad se volcó con el pueblo ucraniano, movilizando recursos institucionales y, sobre todo, una amplia red de solidaridad vecinal.

El Ayuntamiento puso en marcha una Oficina de Atención al Refugiado para organizar la ayuda y acompañar a las familias recién llegadas en sus primeros trámites. En los momentos más intensos, llegaron a registrarse hasta diez empadronamientos diarios. Numerosas familias del municipio abrieron las puertas de sus hogares para ofrecer alojamiento temporal a quienes huían del conflicto, convirtiendo la hospitalidad en el primer puente hacia una nueva vida.

Además, la empresa Transportes Hernando Revilla, en colaboración con Diario de Sanse, organizó el envío de un autobús de 56 plazas para trasladar a refugiados ucranianos hasta la ciudad. Junto a él partió un tráiler frigorífico cargado con 33 palets de ayuda humanitaria, con material de primera necesidad seleccionado siguiendo las indicaciones de la embajada de Ucrania sobre las prioridades más urgentes en aquel momento.

Para Víktor, uno de los pasajeros de aquel autobús, el apoyo recibido fue decisivo: “No sabíamos nada de español y esta ayuda fue extremadamente importante para nosotros. Por ejemplo, los voluntarios que estuvieron con nosotros en el camino nos ayudaron a pedir citas previas por teléfono para obtener el NIE”. Más allá del traslado, aquel acompañamiento facilitó los primeros pasos administrativos y redujo la angustia de enfrentarse a un sistema y a un idioma desconocido.

La acogida continuó a su llegada. “En San Sebastián de los Reyes nos recibieron voluntarios dispuestos a alojarnos y proporcionarnos alojamiento temporal”, recuerda. Ese recibimiento marcó el inicio de una etapa de adaptación, aprendizaje y reconstrucción personal para muchas familias.

Actualmente Víktor y su familia residen en Madrid desde hace casi tres años. Recuerdan esos días de incertidumbre con dolor pero se muestran muy agradecidos con los voluntarios y la ayuda que vino de Sanse. “Desde el fondo de nuestro corazón queremos dar las gracias a los vecinos y familias de San Sebastián de los Reyes que se apuntaron como voluntarios para ayudar a Ucrania. Vuestra cercanía, vuestro calor humano y vuestra comprensión han sido un gran apoyo para los refugiados ucranianos en un momento muy difícil.”

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