El Grupo Municipal Socialista de San Sebastián de los Reyes ha planteado una alternativa para el uso de suelo público tras confirmarse que el procedimiento de enajenación de dos parcelas municipales ha quedado desierto. Se trata de los terrenos 4 y 5 de la zona «Puente Cultural», que suman más de 5.200 metros cuadrados de suelo y una edificabilidad que permitiría, según los cálculos del PSOE, la construcción de más de 150 viviendas de protección pública.
Desde el principal partido de la oposición denuncian que estas parcelas siguen sin uso debido a lo que califican como una «irresponsabilidad» del Gobierno del Partido Popular. Para los socialistas, este hecho supone el «fracaso» del modelo de vivienda impulsado por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
El PSOE sostiene que el problema de la vivienda en Sanse no reside en la falta de suelo, sino en la aplicación de fórmulas que consideran ineficaces. En este sentido, han criticado programas como el Plan Vive, señalando que los requisitos y precios finales acaban «expulsando a jóvenes y familias» en lugar de ofrecer soluciones realmente asequibles.
«El problema no es que falte suelo, es que falta voluntad política para poner ese suelo al servicio de la gente», afirman desde el Grupo Socialista, acusando al equipo de Gobierno de priorizar la «propaganda» sobre la gestión habitacional.
Ante esta situación, el PSOE ha presentado un ruego formal para modificar el acuerdo plenario de octubre de 2024. Su propuesta consiste en incorporar dichas parcelas a la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) para que sea esta entidad la que promueva directamente la construcción de vivienda pública en alquiler.
Según defienden los socialistas, este modelo garantizaría:
- Precios accesibles: Al ser gestionados directamente de forma pública.
- Reversión de ingresos: Que los beneficios del alquiler se queden en el municipio para mantener el parque público y financiar futuras promociones.
Finalmente, el PSOE ha afeado al Gobierno municipal que se centre en grandes proyectos ambientales o urbanísticos mientras, a su juicio, ignora la «emergencia habitacional» de la localidad. Advierten que proyectos como el Bosque Urbano pierden sentido si los vecinos se ven obligados a marcharse de Sanse por el alto precio de la vivienda.









